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¡Guarda tus libros de la manera más original!

Libros, el tesoro más valioso de un bibliófilo, pero ¿cómo resguardarlos? Lo más típico sería ponerlos en el típico librero de madera en tu oficina, estudio o sala de estar. Sin embargo, piensa en que cada texto que está bajo tu cuidado, está lleno de mundos insólitos, donde te esperan creativas aventuras que alguien más plasmó. ¿Por qué no hacer lo mismo con el lugar donde los colocarás? Checa las siguientes ideas y haz cosas inimaginables con estos espacios.

¡Libros flotantes!

Sin necesitar de algún hechizo de magos experimentados de Hogwarts, es posible darles este aspecto con repisas en forma de “L”. Usualmente son de metal resistente que se sostienen con tornillos, tras taladrar una pared. Sé consciente de que no podrás colocar una gran cantidad de libros, pero puedes poner varios soportes de este tipo en una misma pared para aprovechar el área.

¡Reciclar es una gran idea!

Ha llegado la hora de sacar esas cajas o huacales que guardaste “para cuando los necesitaras” o de darle otro uso a aquella vieja escalera que tienes arrumbada. Estos objetos de madera son sumamente resistentes y fáciles de intervenir. Lo primero que debes hacer es revisar que estén totalmente lisos y sin astillas o clavos saltados.

Si no lo están, tendrás que lijarlos y en caso de necesitarlo, rellenar los huequitos con pasta o masilla para madera que puedes conseguir en alguna tlapalería. Después ¡echa a volar tu imaginación y píntalos como quieras! Finalmente, solo es cuestión de fijarlos en la pared con taladro y tornillos o pegamento industrial.

En el caso de que prefieras reutilizar una escalera, tienes varias opciones. Si son de las que se abren en “A”, simplemente pon repisas de madera entre los escalones. Si es de dos patas, recárgala sobre la pared y fíjala con clavos o tornillos.

¿Por qué no enmarcar tus libros favoritos?

Un libro es arte plasmado en letras. Así que no es algo descabellado ponerle un marco como si fuera una pintura resguardada en algún museo. Para ello, puedes optar por empotrar cajas a la pared para posteriormente adherir el marco que más te agrade. Respecto al color, puedes elegir dorado para darle un toque clásico, negro para ambientes minimalistas, plateado o blanco para aquellos nórdicos.

Tus libros en un carrito.

Tal vez aún guardes ese carrito en el que, durante tu infancia, recolectabas los elementos necesarios para hacer realidad tus aventuras, tal y como Daniel, el travieso. ¡Desempólvalo! Ahora servirá para guardar el universo de cada uno de tus libros.

Stands
Stands

¡Un librero para los amantes de la música!

La música y la literatura se llevan muy bien. Para esta idea puedes reutilizar alguna guitarra o bien, acudir con un carpintero para que realice tu librero con la forma de tu instrumento favorito y las dimensiones que desees. Si lo prefieres, también puedes encontrarlo con algún proveedor en la web.